Autor: Xana
Ella solía frecuentar el Púb de la calle Arroyo, todos los viernes y sábados. Llegaba alrededor de las doce rodeada de un sequito de niños mimados y tan malcriados como ella. Era rubia, larga y bien proporcionada, de una belleza casi salvaje. Ella sabía esto y lo usaba como arma para jugar con los pequeños idiotas que la rodeaban. El, era un asiduo cliente del lugar, metódico, tranquilo, reposado, bien parecido. Siempre llegaba solo, cerca de las once y se instalaba en alguna mesa alejada del bullicio general. Tomaba uno o dos tragos y solo observaba el ambiente. Nunca parecía interesado en nada ni en nadie en particular. Pero hacia ya algún tiempo que su único interés era conocer en profundidad a esa chica, que lo había intrigado desde el primer día que la vio entrar. Solo se dedicaba a observar su andar, sus formas y su comportamiento lo tenía subyugado. Observarla y conocerla se había vuelto para el casi una obsesión, tenia claro que lo único que quería era corregir a esa niña, esa era solo su meta, transformarla en una espléndida mujer. Sabia que seria una ardua tarea, que debería tener mucha paciencia, pero a eso se deponía, esa era su finalidad. Esa niña seria educada y corregida por el sin vueltas porque el ya había decidido que le hacia falta, mucha falta. Espero pacientemente, durante casi dos meses que ella fuera incorporando su presencia dentro del mundo habitual del pub, siempre estaba cerca, atento a ella. Un sábado de los últimos del mes de marzo, casi yéndose el verano, por fin forzó el encuentro frente a la puerta de los baños. La saludo normalmente, como si ya se conocieran, ella correspondió al saludo pero con cierta reticencia y algo de duda. _ Te conozco? preguntó intentando usar su tono de desparpajo habitual. _ No, yo te conozco a vos, contestó él simplemente. Ella reaccionó alarmada, pero siempre mostrando su altivez natural dijo: _ Que raro suena eso no? _ No porque, las de tu clase son fáciles de reconocer, lanzo el a quemarropa. _ Y como somos las de mi clase?, dijo ella con mucho desdén, a la defensiva y mas altiva aun, levantando mucho su barbilla y desafiando abiertamente al desconocido que se atrevía a hablarle en eso tono. _ Nenas malcriadas y caprichosas, que necesitan ser corregidas con unos buenos azotes, para entender que no se pueden llevar el mundo por delante. _ JA y no me digas que vos sos el encargado de corregir a las de mi clase, le soltó en el rostro con una franca sonrisa. _ Soy un especialista en niña como vos, le contesto él, y siguió la marcha hacia su mesa, no muy distante de la de ella, dejándola allí parada, sin más explicaciones. Ella también siguió su camino, riendo y como si aquel encuentro no hubiera tenido ninguna importancia. El segundo encuentro se produjo al sábado siguiente. La situación era similar a todas las otras veces, pero algo había cambiado ya en el comportamiento de ella, se la notaba ajena al grupo de amigo, y alerta a algo que buscaba dentro del lugar. El se había ubicado a propósito más lejos que de costumbre, escondiéndose de su mirada, pero sin perder uno solo de sus movimientos. Cuando percibió su ansiedad, la dejo buscar un rato sin mostrarse y cuando tuvo la certeza de que era a él a quien buscaba, sin muchos rodeos apareció en su mira. Fue más que evidente el cambio que se produjo en ella, con solo detectar la presencia de aquel extraño que tanto había trastornado su semana sin ella poder evitarlo. Había estado pensando en él más de lo aceptable. Se había echo millones de preguntas sin respuesta y se le había vuelto casi indispensable volver a verlo, no sabia porque ni para que, pero era eso lo que sentía. Inmediatamente y como actuando solo para él, empezó a alborotar al grupo, que hasta ese momento había estado mas tranquilo que de costumbre. Comenzó a bailar con movimientos muy sensuales, provocando a sus compañeros y a beber sin moderación alguna, lo que rápidamente la llevo a un estado menos controlado que el habitual en ella. En una de sus idas al baño, el decidió que era el momento de un nuevo cruce, se le acerco muy sigilosamente por atrás y le susurro al oído: - Señorita esto merece un serio castigo, y siguió sin detenerse a observar su respuesta o reacción. Ella quedo sorprendida unos instantes, en los que sintió que un erizo le sacudía la espina dorsal, y siguió raudamente al baño. Allí noto que su respiración se había alterado y que su pulso se había acelerado considerablemente, pero no atinaba a comprender si era miedo o algún otro sentimiento totalmente desconocido para ella hasta ese momento. Lo que si le quedaba completamente claro era que ese hombre ejercía sobre ella una atracción muy especial. Al salir del baño, lo busco ansiosamente con su mirada y él noto su nerviosismo, por lo que decidió no acercarse a ella más en toda la noche. Sabía que Había logrando su cometido y ahora solo le restaba esperar a que fuera ella la que tomara la iniciativa de saber que se traía entre manos. Así fue como al sábado siguiente, en cuanto ella llego al lugar y lo vio, se acerco directamente a él y le preguntó sin rodeos: -Qué te pasa a vos conmigo? - Soy especialista en corregir a niñas malcriadas, le repitió él, pausadamente, recordándole la frase del primer encuentro. - A si, y como? si se puede saber, le refuto ella con sus modos mas altaneros y burlones. -Eso solo la vas a poder descubrir cuando vos decidas entregarte a mí. -Eso nunca va a pasar, fue la respuesta de ella acompañada de un gran gesto de desden y una carcajada burlona. Por supuesto que no paso mucho tiempo más cuando una noche ella, totalmente decidida se acerco muy resuelta él y le dijo: - Bueno, basta! esto empieza a aburrirme, quiero saber de que se trata. _ OK. , le dijo él, pero tenés que saber que una vez que te vayas de acá conmigo por tu propia voluntad, esto ya no tiene vuelta, a partir de ese momento yo soy el que manda. _ OK. , le dijo ella, ya te dije que quiero saber de que se trata. La primera “orden” de él fue que les avisara a sus amigos que se iba y llamara a su casa y avisara que esa noche no volvería. Ella cumplió con lo indicado y así partieron juntos a lo que para ella seria la experiencia más increíble de su vida. Al llegar a la puerta de su casa y antes de entrar, el hombre le hizo una última advertencia: - Chiquita, estas a tiempo de marcharte ahora, pero si entras y cierro la puerta detrás tuyo, las próximas horas seré el único dueño de tu voluntad y de tu deseo…. Ella titubeo unos instantes en los que él pensó que se marcharía, pero dijo resueltamente: - Me quedo, puedo regalarte algunas horas de mi vida para saciar mi curiosidad, realmente lograste clavarme una espina de duda y deseo con el que ya no puedo seguir. Algo me dice que debería darme la vuelta en este momento e irme, pero otra parte muy adentro mío grita que me quede. Al poner las llaves en la puerta e indicarle, con un gesto muy resuelto, que entrara, el comenzó diciendo: - Muy bien es tu decisión, lo único que me resta decirte es que esto puede ser muy doloroso al principio, pero al final te garantizo darte todo el placer que te merezcas, si estas dispuesta? Ella entro con el temor y la ansiedad reflejada en su cara, pero intentaba mostrase muy decida. Sabia que era muy arriesgado lo que estaba haciendo, pero no sabia porque sentía la irresistible necesidad de entregarse en cuerpo y alma a ese hombre, que pese a su gesto adusto y su tono amenazante, le despertaba una confianza ciega. El cerro la puerta con llave, le indico que se sentara muy callada en el sofá que se encontraba en el medio del amplio living al que habían entrado y comenzó en un tono casi dulce a explicarle algunas cosas: - Me parece necesario que antes de comenzar con lo que yo creo será un acto de corrección a tus muchas faltas y malos comportamientos, comprendas que realmente estoy muy interesado en vos, que me gustaste desde el primer día que te vi, y que esto que voy a hacer ahora es solo por tu bien y estoy realmente convencido que te transformará en una mejor persona y en una verdadera mujer. Creo fervientemente en la disciplina aplicada a la corrección de los malos hábitos y es lo que pretendo lograr. En primer lugar a partir de este momento no podrás desobedecer ni una sola de mis órdenes, por absurda o descabellada que te parezca, porque entonces sabrás que todo se va a volver mucho más difícil para vos. Mientras hablaba, se iba moviendo por la habitación, disponiendo el lugar, moviendo elementos, preparando la escena para lo que vendría mientras ella se mantenía sentada y en total silencio y solo el latir acelerado de su corazón indicaba una ansiedad que ya estaba haciendo estrago en sus nervios. Por fin se detuvo, le indico ponerse de pie y sentándose frente a ella le recito una larga lista de faltas, que justificaban el castigo que recibiría a continuación. Ella intento algunas quejas y explicaciones que el corto con brusquedad y aspereza y en un solo movimiento que la tomo totalmente desprevenida, la coloca sobre sus rodillas y comenzó a descargar su mano lenta y pausadamente sobre sus nalgas. Al principio y por la misma sorpresa ella no atino a hacer nada, los golpes no dolían tanto, pero a medida que iban adquiriendo intensidad y continuidad comenzó a sentir la picazón de cada uno de ellos, entonces si comenzó a corcovear y a patalear intentando infructuosamente zafarse de aquella posición, pero él como un experto, con solo cruzar una de sus piernas por encima de las de ella había inmovilizado todos su movimientos, entonces ella empezó a vociferar: - Basta, soltame, ya es suficiente, me esta doliendo en serio, ya se fue la gracia de este juego. El desoyendo todo el griterío, continuo unos minutos mas sin modificar en nada el castigo aplicado, solo se detuvo cuando comenzó a sentir un calor excesivo en sus manos y comprobó que a través de la tela del pantalón, que ella aun conservaba puesto, se notaba el mismo calor proveniente de sus nalgas. Al ponerla de pie y mirarla a la cara noto la furia nublándole los ojos y supo que la verdadera batalla recién había comenzado. Por el contrario ella suponiendo que todo había terminado intento, mientras farfullaba insultos contra el, y se sobaba las nalgas, agarrar su abrigo y su cartera para salir de ahí, pero el rápidamente la tomo del brazo y la tiro sobre el sillón brutalmente y le dijo: - Dóndecrees que vas, te dije que no podías hacer nada que no fuera cumplir mis ordenes y que yo sepa, todavía no te di ninguna, esto recién empieza chiquita y ya te avise que seria un larga noche y si no queres que sea mas larga de lo ya planeado, comenza a obedecer porque esto ya te va a costar unos cuantos azotes extras. - Estás realmente loco si crees que me voy a quedarme tranquilamente obedeciendo tus ridículas ordenes mansamente, abrime ya la puerta que me voy, le grito ella, acompañando su voz con un gesto para levantarse, a lo que el solo respondió con un leve empujón que la coloco en su lugar nuevamente y le dijo muy lenta y claramente: - Me parece que no estas en posición de darme ninguna orden y si mal no recuerdo te lo avise antes de comenzar y lo aceptaste por propio deseo o curiosidad, para el caso ya es lo mismo, así que en este mismo instante y sin chistar te vas a quitar el pantalón y te vas a reclinar apoyando todo tu pecho en el respaldo del sofá, arrodillada en los almohadones, con la cabeza colgando hacia el suelo y las piernas bien juntas, dejándome expuesta francamente tu preciosa cola, AHORA!!!!!!!!!! Ella lo miro atónita y sin saber porque, o mejor dicho por la furia que leyó en sus ojos, y por la inexplicable sensación de placer que había sentido entre sus manos, no se animo a desafiar mas su suerte y comenzó a sacarse los zapatos y el pantalón, pero en un ultimo intento le espeto: - Esto te va a costar muy caro, vos no sabes con quien te metiste…. Para él aquello fue solo almíbar para sus oídos, ya que acto seguido y con ella de espaldas y ya acomodada en la posición indicada, tomo silenciosamente su viejo padlle de madera y comenzó la golpiza. El primer golpe la tomo por sorpresa y la hizo darse vuelta y saltar de su posición, a lo que el inmediatamente le ordeno: - No te vuelvas a mover de la posición indicada, si lo haces volver a comenzar de cero, los golpes que seguirán serán solo 20 y de vos depende que no se multipliquen. Por supuesto que al cuarto golpe no pudo resistir su instinto y quiso salirse de la posición y del lugar, desafiando abiertamente lo anunciado por el, esgrimiendo que ya era suficiente, que no aguantaba un solo golpe mas, él por toda respuesta, y comprendiendo que en realidad lo que no soportaba era el dolor del sometimiento y no el de la paliza en si todavía, la acomodo de un brazo nuevamente y solo dijo: - Ahora si serán cuarenta,.. y continuo rítmicamente llevando la cuenta mental de cada golpe. Comenzaron a caer nuevamente sobre sus nalgas los paletazos inmisericordes, propinados por las expertas manos de él y ya comprendiendo que no había salida posible los resistió estoicamente, con la esperanza que esto fuera el final de aquella extraña aventura. Cuando el cumplió con lo prometido y decidió dejarla descansar, le ordeno: - Te quitas la bombacha y te vas a para muy derechita y sobre todo muy quieta en el rincón de aquella pared hasta que yo te llame acá de nuevo. Su reacción ante aquella ridícula orden fue instantánea, se volvió enfurecida a él y con la cara aun congestionada por el sufrimiento soportado le espeto con odio: - Eso si que no, JAMAS me humillare de esa forma… El que esperaba una reacción así, sin emitir un solo sonido se quedo parado frente a ella y comenzó con un movimiento muy lento a desprenderse la hebilla metálica del cinturón de cuero que sostenía sus jeans…. al percibir ella ese movimiento y darse cuenta de lo que sucedería a continuación comenzó a gritar con verdadero pánico en su voz: - Estas realmente loco, que vas a hacer ahora?, no te atrevas… deja de hacer eso, me estás asustando y si es lo que querías ya lo lograste, bastaaaaaaaaa!!!!!!! - Solo voy a medir hasta donde vas a resistirte a mi autoridad, vení para acá y seguir haciéndote la gallita ahora, la tomo fuertemente de la muñeca y acomodando rápidamente una pierna sobre el borde del sofá, la acomodo sobre su rodilla, sosteniendo fuertemente su espalda con un brazo completo, le bajo la bombacha hasta sus rodillas y comenzó azotar duramente su trasero con el grueso cinturón de cuero doblado al medio. Ella forcejeo duramente y el sostuvo con mayor dureza su espalda hacia abajo, haciéndole perder el apoyo de las piernas en el piso. Después de los diez primeros azotes y aflojando un poco la forzada posición en la que tenia totalmente sometida, él le pregunto: - ¿Vas a cumplir ahora con la orden que te di? -NO, dijo ella, entre gemidos ahogados. Por lo cual el la acomodo nuevamente con mayor violencia y continua con el durísimo castigo de los azotes sobre sus nalgas desnudas. Enseguida empezó a sentir que su cola era dibujada por cada azote, marcando un rastro de fuego con cada golpe, en un momento intento poner sus manos para mitigar los golpes, pero al sentir el cuero sobre ellas, las retiro instantáneamente y ya sin poder aguantar más comenzó a suplicar porque se terminara de una vez diciendo: - Ya basta por favor, es suficiente, ya entendí y prometo mejorar…… - No chiquita ahora con eso ya no alcanza, ahora debes cumplir con la orden dada, ya estas dispuesta? - NO, contesto ella, sacando fuerzas desde donde ya no las tenia, porque estaba realmente dispuesta a resistirse al castigo humillante que el quería imponerle. Parecía un verdadero duelo de voluntades, pero el estaba firmemente determinado a doblegar la de ella definitivamente. La escena se repitió dos veces más, hasta que al final ella suplico que acabara que estaba dispuesta a cumplir con el castigo. Al escucharla claudicar por fin supo que comenzaba su triunfo. Estaba agotado por el esfuerzo físico y la golpiza por lo que el descanso le vino muy a tiempo. Ella al verse liberada lo primero que atino a hacer fue a subirse la bombacha rápidamente, pero inmediatamente sintió un golpe violento sobre sus piernas que le avisaba que algo andaba mal de nuevo. - Perdón quien te dio la orden de que te subieras la bombacha? acaso no escuchaste antes cuando te dije que te ba-ja-rassss la bombacha y te fueras a parar al rincón muy quietita y mirando a la pared? grito casi enfurecido. - Siiiiiiiiiiii, pero es que me da mucha vergüenza, por favor dejame subir la bombacha aunque sea, si ya acepte cumplir con tu orden… - Pues parece que todavía no, y me parece que voy a tener que remediar eso nuevamente? - NOOOOOOOOOOOO por favor, no, ya voy, hago lo que vos quieras, pero con el cinto no me pegues más, dijo ella casi al borde de las lagrimas, pero intentando mostrarse entera. -OK espero, tenes solo un minuto… Una vez colocada en el lugar indicado y cumpliendo con todo, el inicio nuevamente un breve monologo explicando el motivo de ese punto del castigo y del porque de todo hasta ahora: - Elrincón, auque a vos te parezca “ridículo” como lo llamaste, es un buen momento para que reflexiones sobre todas tus faltas y aceptes seriamente tu merecido castigo y te propongas enmendar todas tus faltas de acá en mas. Te voy a dar quince minutos para que pienses sobre todo esto y vas a tener que decirme tus conclusiones. Mientras tanto yo estaré mirando deliciosamente mi obra y ni se te ocurra moverte, ni salir de allí, porque sino serán horas peores. Ella se mantuvo muy callada y muy quieta durante el tiempo dispuesto por el, aunque su cabeza era un torbellino de pensamiento que se mezclaban entre si, por un lado lo odiaba por lo que le estaba haciendo, era la primera vez en su vida que alguien se animaba a tratarla de ese modo y a humillarla de ese manera, y por el otro no podía dejar de pensar en las manos de el, ya que solo anhelaba que la tocasen de nuevo. Pasado el tiempo dispuesto fue llamada a pararse delante de el - Ahora es tu tiempo para hablar, tenes dos minutos antes de continuar. - Continuar????????, pregunto aterrorizada ella, continuar con que?????, casi gritaba. -Eso solo lo decido yo y no pierdas los minutos que se te acaban pronto y ya te dije que es lo que tenias que hacer ahora, dijo el por toda respuesta, sentado tranquilamente en el sofá. -Bastaaaaaaaa, que es lo que querés que diga?, que estoy arrepentida?, que soy una mala chica?, que tenes razón en todo?, bueno listo ya esta dicho, y ahora terminemos de una buena vez con esto, grito ella casi al borde de la histeria. -Muy bien como vos quieras, ahora vas a ir al cuarto contiguo, que es mi dormitorio, y te vas a acostar en la cama boca abajo y vas a colocar debajo de tu cadera las dos almohadas que están sobre la cama y vas a esperar allí muy quietita y muy calladita Ella intento una débil queja, pero ya estaba exhausta de tanta pelea y al recordar el ardor en sus nalgas decidió no tentar más la paciencia de esa bestia y fue a donde le había ordenado. Pasaron aproximadamente otros quince minutos, hasta que el decidió entrar al cuarto y lo que llevaba en su mano produjo un asombro tan grande en la cara de ella, que el por primera vez en toda a noche se echo a reír francamente El cepillo de pelo de madera antiguo efectivamente no parecía un arma de castigo, pero ella no sabía aun lo experto que era él con ese elemento en sus manos. Antes de comenzar le pregunto nuevamente: - Crees ser merecedora de este castigo?, te sirvió el tiempo del rincón para entender el porque de todo esto? Ella se mantuvo muda y en su gesto aun no se vislumbraba arrepentimiento alguno. Entonces el castigo comenzó nuevamente y al ritmo de cada cepillazo, el iba recitando nuevamente cada unas de sus faltas: - Te acordas a cuanta gente maltrataste?, con cuanta gente jugaste?, a cuanta gente molestaste con tus burlas y tus malos tratos?, y cuanto mal te haces a vos misma al tratar tan mal y desordenadamente a tu cuerpo?….. Todo este proceso duro aproximadamente quince minutos de cepillazos ininterrumpidos sobre sus nalgas que ya estaban de un color carmín intenso, a cada golpe ella solo respondía encogiendo sus piernas o sacudiendo los pies, pero su silencio era total, solo se notaba su dolor en el continuo morder la almohada que tenía bajo su cabeza, pero en un momento coincidente con el regaño sobre su propia persona, se produjo un cambio en su cuerpo, comenzó con un movimiento muy leve y acompasado hasta convertirse en un movimiento convulsivo, era un llanto desconsolado que brotaba desde sus entrañas y en ese momento el supo que había llegado adonde quería, a sus sentimientos mas profundo. Entonces dejo de azotarla y la atrajo hacia el, cuidadosamente, hasta sentarla sobre su falda y la acuno como a un bebe pequeño, acariciándole la cabeza y la cara, secándole las lagrimas y besándole todo el rostro. Ella instintivamente se abrazo a su cuello fuertemente y se dejo mimar y consolar largamente. Cuando pudo tranquilizarse y en la misma posición el le dijo: - Entendiste el porque de todo esto ahora, porque era necesario este castigo, lo hice solo pensando en vos y por tu bien, quiero que seas la mejor mujer del mundo….a lo que ella respondió solo con un beso muy largo y apasionado y en un leve murmullo le dijo - Nunca me sentí tan cuidada y tan querida por nadie en toda mi vida…. Esa confesión tan abierta y sincera lo desarmo por completo y lo hizo darse cuenta de cuanto le importaba realmente esa chiquilla mal criada y caprichosa y descubrió que se moría de ganas de hacerla suya en ese mismo momento. Venciendo a su instinto intento levantarse rápidamente con la excusa de buscar una crema para sus nalgas y prepararle un baño tibio y reconfortante, pero ella se lo impidió suplicándole que no la abandonara ahora, que se quedara con ella y que la abrazara fuerte nuevamente. Eso puso punto final a toda su resistencia y se dejo llevar por el deseo que lo había poseído todos esos meses sin casi darse cuenta y la tomo entre sus brazos y le hizo el amor como nunca se lo había echo a nadie en toda su vida. Fue un encuentro intenso y profundo donde dos almas se sanaban mutuamente de todos sus males y soledades. Al concluir ambos saciados y extasiados por la intensidad de lo sentido, el le ofreció llevarla a su casa pero ella casi suplicándole le pido quedarse con el esa noche. Esa fue la primera de muchas y largas noches que pasaron juntos en las que se repitieron azotes y mimos con finales apasionados.

Con este relato de Xana, que me ha sorprendido grátamente, espero que todos los demás disfrutéis tanto como he disfrutado yo con su lectura. Su forma de describir la situación, clara y directa, nos traslada, con su lenguaje a una Argentina que seguro os va a encantar conocer a través de esta autora y sus próximos relatos... porque espero que los haya.
Maravilloso relato, sin duda! Un auténtico placer de principio a fin! Espero nuevas muestras de tu genio escribiendo, porque realmente sabes cómo hacer sentir a quien lee dentro de la historia! :)
Vaya Xana, ¡ha merecido la pena esperar, que gran relato!.. espero que pronto nos sorprendas y deleites con más relatos como este.
Un placer.